Manuel Menacho y Peirón – CASTRO URDIALES

Hace ya unos años, el ilustre Luciano Prada, director durante casi treinta años del periódico La Ilustración de Castro Urdiales y autor de artículos y libros de un interés incontestable, nos recordaba la meticulosa investigación del doctor Carmelo Morales Angulo sobre la importancia de un médico ilustre de Castro Urdiales, que ha pasado desapercibido en nuestra memoria y ni siquiera ha dado nombre a una calle.

Todas las sociedades pelean con la desmemoria, un mal que amenaza con erradicar nuestra identidad. Esta enfermedad del olvido está notablemente avanzada en el conjunto de España; no menos en Castro Urdiales. Yo mismo conocí a Manuel Menacho y Peirón recientemente, y escribo aquí ahora para darlo a conocer en las tímidas posibilidades que me permite esta web.

Manuel Menacho y Peirón nació en Castro Urdiales el 17 de abril de 1860; su padre, Manuel Menacho era de Guadalajara, y su madre, Magdalena Peirón, natural de Castro Urdiales. Este castreño estudió medicina en Barcelona, donde redactó su tesis sobre oftalmología en 1881, y desde allí pasó a París, donde prosiguió su educación antes de incorporarse al hospital del Sagrado Corazón de Barcelona, donde dirigió el servicio de oftalmología. Autoridad en su disciplina, en 1900 fundó la publicación Archivos de Oftalmología Hispano-Americana; en 1916, ya era académico de la Real Academia de Medicina de Barcelona. Firmó multitud de publicaciones, destacando en 1923 su libro Clínica Oftalmológica iconográfica esquemática de enfermedades y anomalías. Diseño material de diagnóstico y tratamiento aplicado a la oftalmología. Manuel Menacho falleció en Barcelona el 29 de septiembre de 1934.

Este oftalmólogo castreño fue uno de los más destacados médicos de su siglo y una autoridad indiscutible en su campo de estudio, injustamente olvidado en Castro Urdiales y Cantabria, no entre los especialistas en la materia, que le conocen y le citan. Deberíamos tomar nota de la petición de Luciano Prada de darle a alguna de nuestras calles u hospitales el nombre, en Castro o Cantabria, de este ilustre médico castreño. Y agradecer a Carmelo Morales que allá por 2003 dedicase su tiempo y su esfuerzo en sacar del olvido a Manuel Menacho, y plasmarlo en La Ilustración.

La importancia de este médico a principios del siglo XX y la proyección extraordinaria del estudio de la medicina en nuestro país no debería llamarnos la atención. España fue cuna en aquellos tiempos de grandes genios en la medicina internacional. Sin ir más lejos, dos premios Nobeles de Medicina: el navarro Santiago Ramón y Cajal en 1906, junto a Camilo Golgi, por el descubrimiento de la neurona; y el asturiano Severo Ochoa -nacionalizado estadounidense después de la Guerra Civil-, recibió el premio Nobel en 1959 junto a su discípulo norteamericano, Arthur Kornberg.

 

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